Puntos clave

  • Es la autorización del paciente tras recibir información clara.
  • Explica el procedimiento, los riesgos previstos y las alternativas.
  • Se firma antes del tratamiento y se guarda en la historia clínica.
  • La Ley 23 de 1981 pide explicar los riesgos y solicitar el consentimiento.
  • Conviene un consentimiento por cada procedimiento importante.

El consentimiento informado deja constancia de que el paciente entendió qué le vas a hacer, qué riesgos hay y qué alternativas existen, y de que lo aceptó. Aquí tienes qué debe incluir, cuándo conviene firmarlo y un modelo para copiar y adaptar a tu consultorio. Este contenido es informativo y no reemplaza asesoría jurídica: revisa el texto vigente de la Ley 23 de 1981 y de la Resolución 1995 de 1999.

Qué es el consentimiento informado en odontología

Es la autorización que da el paciente para un tratamiento, después de recibir información clara sobre en qué consiste. El artículo 15 de la Ley 23 de 1981, sobre ética médica, dice que el médico no expondrá a su paciente a riesgos injustificados y que pedirá su consentimiento para aplicar los tratamientos que puedan afectarlo física o síquicamente, salvo en los casos en que ello no fuere posible, explicándole de antemano esas consecuencias al paciente o a sus responsables. El artículo 16 añade que el profesional debe advertir el riesgo previsto al paciente o a sus familiares o allegados.

Los odontólogos cuentan además con su propio código de ética profesional. En la práctica clínica se aplican los mismos principios: informar al paciente y dejar constancia. La Resolución 1995 de 1999 incluye las autorizaciones y el consentimiento informado entre los registros que forman parte de la historia clínica.

Qué debe incluir un consentimiento informado odontológico

  1. Datos del paciente y del profesional. Nombres, documento y fecha.
  2. El procedimiento propuesto, explicado en palabras sencillas.
  3. Objetivo y beneficios esperados.
  4. Riesgos y molestias previstos, los más frecuentes y los graves.
  5. Alternativas, incluida la opción de no tratar.
  6. Cuidados antes y después del procedimiento.
  7. Una declaración de que el paciente entendió, pudo preguntar y aceptó.
  8. Firma y fecha del paciente, o de su representante o responsable si no puede decidir por sí mismo, y del profesional.

Cuándo conviene firmarlo

Aunque en una consulta rutinaria basta con explicar y registrar, conviene un documento firmado cuando el tratamiento tiene riesgos o cambia el estado del paciente:

  • Extracciones y cirugías, incluidas las de muelas del juicio.
  • Endodoncias, implantes y tratamientos de periodoncia.
  • Ortodoncia y rehabilitaciones largas.
  • Procedimientos con anestesia o sedación.
  • Blanqueamientos y otros tratamientos estéticos.

Es distinto de la autorización para tratar datos personales o usar fotografías del paciente. Para eso, consulta nuestra guía de protección de datos de pacientes en Colombia.

Excepciones: cuándo no es posible obtenerlo

El propio artículo 15 de la Ley 23 reconoce que hay casos en que no es posible obtener el consentimiento, por ejemplo en una urgencia con un paciente que no puede decidir. En esas situaciones se atiende lo que la ley permite y conviene dejar constancia de lo ocurrido en la historia clínica.

Modelo para copiar

Usa este texto como punto de partida y adáptalo al procedimiento. Pídele a tu asesor jurídico que lo revise antes de usarlo.

Dónde guardarlo y cuánto tiempo conservarlo

El consentimiento forma parte de la historia clínica del paciente. Si lo firman en papel, escanéalo y adjúntalo a la ficha. La Resolución 839 de 2017 (artículo 3), que modificó la Resolución 1995 de 1999, establece que la historia clínica se conserva como mínimo 15 años desde la última atención: 5 en el archivo de gestión y 10 en el archivo central. Para ordenar el resto del registro, revisa la guía de historia clínica odontológica.

Errores frecuentes con el consentimiento informado

  • Usar un formato genérico sin los riesgos del procedimiento concreto.
  • Firmarlo en el último momento, con el paciente ya en el sillón.
  • No explicar con palabras sencillas. Un texto técnico no demuestra que el paciente entendió.
  • Archivarlo aparte de la historia clínica, donde luego no se encuentra.
  • No actualizarlo cuando cambia el plan de tratamiento.

Cómo llevar los consentimientos en digital

Con un software para odontólogos puedes guardar cada consentimiento junto a la historia clínica y no depender de carpetas. Conoce el software para odontólogos de Docfav y lee qué incluye un buen software odontológico.

En Docfav gestionas los consentimientos informados dentro de la historia clínica del paciente y puedes recoger su firma electrónica, sin carpetas ni papel.

Preguntas frecuentes sobre el consentimiento informado odontológico

Es la autorización que da el paciente para un tratamiento después de recibir información clara sobre el procedimiento, sus riesgos y las alternativas.

Datos del paciente y del profesional, procedimiento, objetivos, riesgos previstos, alternativas, cuidados, declaración de que entendió y las firmas con fecha.

El paciente, cuando puede decidir por sí mismo. Si no puede, la información se da a sus responsables o familiares, y el profesional firma también el documento.

La Ley 23 de 1981 pide solicitar el consentimiento antes de tratamientos que puedan afectar al paciente, salvo cuando no es posible obtenerlo. En procedimientos con riesgo conviene dejarlo por escrito.

En la historia clínica del paciente, que se conserva un mínimo de 15 años desde la última atención según la Resolución 839 de 2017.

La ley reconoce que a veces no es posible obtenerlo. Se atiende lo necesario y se deja constancia de lo ocurrido en la historia clínica.

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